una larga sombra inundó el pasillo de entrada a la casa.
Tenía el tiempo justo para salir aún sin desayunar
y llegar puntualmente al trabajo; como todos los días.
Pero la realidad puede variar, a veces, repentinamente.
Si tuviera que elegir un color para describirla
creo que sería la profundidad del púrpura.
Aunque no estoy seguro.Si tuviera, también, que describir su forma;
bueno, eso me costaría un poco más.
y llegar puntualmente al trabajo; como todos los días.
Pero la realidad puede variar, a veces, repentinamente.
Si tuviera que elegir un color para describirla
creo que sería la profundidad del púrpura.
Aunque no estoy seguro.Si tuviera, también, que describir su forma;
bueno, eso me costaría un poco más.
Pasé un largo rato esperando a que se fuera, sigilosamente.
Hasta podría asegurar ahora, que ya sabía de quien se trataba;
y no entendía porque no tocaba el timbre de una vez por todas,
o golpeaba a la maldita puerta.
Pero algo no del todo visto siempre causa sorpresa.
Y pasé largo rato sin animarme siquiera a volver a acercarme al pasillo.
Hasta podría asegurar ahora, que ya sabía de quien se trataba;
y no entendía porque no tocaba el timbre de una vez por todas,
o golpeaba a la maldita puerta.
Pero algo no del todo visto siempre causa sorpresa.
Y pasé largo rato sin animarme siquiera a volver a acercarme al pasillo.
Finalmente me decidí a hacerlo, y descubrí que siempre había estado allí;
Una hendija de la puerta reflejada por la luz de la calle.
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